JULIO POMAR (Lisboa, 1926 – Lisboa, 2018)
Suite Olympic Centennial
1992
Serigrafía sobre papel Vélin d’Arches (270 g)
90 x 63 cm
Edición limitada de 250 ejemplares, firmada y numerada por el artista
Ejemplar 215/250
Editada por el Comité Olímpico Internacional con motivo del Centenario del Olimpismo Moderno
Júlio Pomar fue una de las figuras fundamentales del arte portugués del siglo XX. Pintor, escultor, grabador, ilustrador y escritor, desarrolló un lenguaje artístico en constante evolución que transitó desde el neo-realismo de posguerra hasta formulaciones próximas al informalismo, el expresionismo y la neofiguración. Considerado uno de los creadores portugueses más influyentes de su generación, construyó una obra marcada por la libertad creativa, el compromiso intelectual y una profunda reflexión sobre la condición humana.
Formado en las Escuelas de Bellas Artes de Lisboa y Oporto, participó activamente en la renovación artística portuguesa de posguerra. Su trayectoria internacional se consolidó con su participación en la II Bienal de São Paulo (1953) y, tras instalarse en París en 1963, desarrolló una intensa actividad entre Francia y Portugal. Autor de obras emblemáticas como O Almoço do Trolha, Gadanheiro, Abriliberdade o Navio Negreiro, recibió en 1978 una importante retrospectiva en la Fundación Calouste Gulbenkian. En 2013 se inauguró en Lisboa el Atelier-Museu Júlio Pomar, diseñado por Álvaro Siza Vieira, institución que conserva cerca de 1.500 obras de su legado.
La serigrafía realizada para la Suite Olympic Centennial constituye una de las interpretaciones más poéticas y humanistas de la carpeta conmemorativa. La composición se organiza en torno a la silueta blanca de un niño desnudo captado en pleno salto, recortada sobre un intenso fondo azul enriquecido por una exuberante decoración floral en tonos cálidos.
Lejos de las representaciones tradicionales del atleta adulto, Pomar recurre a la infancia para subrayar valores esenciales del olimpismo como el juego, la vitalidad, la fraternidad y la esperanza en el futuro. El salto simboliza el impulso vital compartido entre el niño y el deportista, mientras que la desnudez enfatiza la universalidad, la autenticidad y la condición común del ser humano.
El rico fondo ornamental introduce una dimensión festiva y cultural que puede interpretarse como una metáfora de la diversidad y del encuentro entre pueblos. Inscrita en la etapa neofigurativa del artista, la obra combina síntesis formal, sensibilidad poética y fuerza simbólica para ofrecer una visión del olimpismo entendida no como mera competición, sino como celebración de la vida, la convivencia y la continuidad entre generaciones.
Aspectos destacados para coleccionistas:
- Obra editada por el Comité Olímpico Internacional para la prestigiosa Suite Olympic Centennial, realizada con motivo del Centenario del Olimpismo Moderno (1892-1992).
- Serigrafía firmada y numerada a mano por Júlio Pomar, perteneciente a una edición limitada de 250 ejemplares.
- Ejemplo representativo de la etapa neofigurativa de uno de los artistas más importantes del arte portugués contemporáneo, vinculado tanto al neo-realismo como a la renovación de la figuración europea.
- Artista de proyección internacional, participante en la II Bienal de São Paulo (1953) y protagonista de una de las trayectorias más influyentes del panorama artístico portugués del siglo XX.
- Composición de fuerte contenido simbólico que interpreta el olimpismo desde una perspectiva humanista, centrada en la infancia, la libertad, la fraternidad y la esperanza.
- El legado de Júlio Pomar se conserva en el Atelier-Museu Júlio Pomar de Lisboa, diseñado por Álvaro Siza Vieira, institución de referencia dedicada al estudio y difusión de su obra.



