RICARDO CALERO (Villanueva del Arzobispo, Jaén, 1955)
Pensamientos de otoño
1998
Técnica mixta (madera, tela, papel y cristal)
67 x 40 x 23 cm
Segundo Premio de Escultura (ex aequo) de la Fundación de Fútbol Profesional, V Certamen Cultural (1998)
Ricardo Calero es un escultor y artista experimental español cuya trayectoria se sitúa entre el minimalismo, el arte conceptual y la instalación contemporánea. Formado en la Facultad de Bellas Artes de Valencia, inició su carrera en la década de 1970 investigando materiales como la madera, el hierro, el cuero, el cristal o la piedra. Desde sus primeras obras de carácter ritual y primitivista evolucionó hacia un lenguaje más depurado, basado en la síntesis formal, el vacío y la contemplación.
Su producción gira en torno a conceptos como el tiempo, la memoria, la luz, el silencio y la percepción del espacio. Caracterizada por la economía de medios y una intensa dimensión poética, su obra se expandió hacia la instalación a finales de los años ochenta. Entre sus reconocimientos destacan el Premio de Escultura Ciudad de Cáceres (1980), la Mención Honorífica del II Premio Pablo Gargallo (1988) y el Segundo Premio de Escultura (ex aequo) de la Fundación de Fútbol Profesional (1998). Ha expuesto en galerías internacionales como Calart (Ginebra) y Naviglio (Milán), y su obra forma parte de colecciones como el Museo de Bellas Artes de Álava, la Colección de Arte Contemporáneo de La Caixa, la Colección Spetzer (París) y la Colección Goodman (Johannesburgo).
Pensamientos de otoño pertenece a una de sus líneas de investigación más representativas, centrada en la creación de espacios de contemplación y silencio. La obra adopta la forma de un lecho o superficie de descanso construido mediante capas de tela, papel y cristal. Un pequeño cojín refuerza la evocación de un espacio íntimo asociado al reposo, la reflexión y la memoria.
La elección de materiales ligeros, blancos y translúcidos introduce una dimensión de fragilidad y temporalidad que remite al ciclo estacional del título. El otoño se plantea como metáfora del paso del tiempo y de la condición efímera de la existencia, mientras que el cristal introduce una distancia física y simbólica que potencia la sensación de recogimiento.
Inscrita en la tradición del arte conceptual minimalista, la obra reduce sus recursos formales a lo esencial para construir una experiencia poética basada en la percepción y el silencio. La austeridad de los materiales y la precisión compositiva convierten Pensamientos de otoño en una reflexión sobre la memoria, la ausencia y el transcurso del tiempo.
Aspectos destacados para coleccionistas:
- Obra galardonada con el Segundo Premio de Escultura (ex aequo) de la Fundación de Fútbol Profesional, V Certamen Cultural (1998).
- Ejemplo representativo de la vertiente conceptual y minimalista de Ricardo Calero, centrada en el tiempo, la memoria, el vacío y la contemplación.
- Artista reconocido con el Premio de Escultura Ciudad de Cáceres (1980) y la Mención Honorífica del II Premio Pablo Gargallo (1988).
- Obra presente en colecciones como la Colección de Arte Contemporáneo de La Caixa, el Museo de Bellas Artes de Álava, la Colección Spetzer (París) y la Colección Goodman (Johannesburgo).
- Producción clave de la escultura española contemporánea, donde minimalismo y concepto confluyen en una poética del espacio y la percepción.



